Opinión

A punto de cumplir 100 días: Parlamentarios pasqueños, entre la parálisis de los diputados y el «hipercontrol» del senado.

19/10/2026 4 min de lectura
🔊 Escucha esta noticia

A dos semanas de cumplirse los primeros 100 días de gestión de la nueva estructura parlamentaria para el quinquenio 2026-2031, el balance de la representación del departamento de Pasco expone las dos caras del retorno al sistema bicameral: por un lado, una Cámara de Diputados sumida en la parálisis e inacción legislativa; por el otro, un Senado enfocado en la fiscalización punitiva pero desconectado de la articulación estructural de las emergencias regionales.

En una región golpeada históricamente por la contaminación con metales pesados, el colapso del suministro de agua potable, el abandono de su infraestructura de salud y educación, y la recurrencia de desastres ambientales como los devastadores incendios forestales, Pasco sigue esperando respuestas concretas del Congreso.

La parálisis de los diputados oficialistas: Sin leyes y ausentes en la emergencia

Jhonn Brayam Valqui Ordoñez y Kim Tami Muñoz Yurivilca, ambos diputados de la bancada del partido de gobierno (Fuerza Popular), van a completar su primer tramo legislativo sin registrar un solo proyecto de ley de su autoría principal destinado a atender las urgencias de Pasco. Pertenecer al oficialismo debería representar una ventaja táctica para destrabar proyectos y presupuesto con el Poder Ejecutivo; sin embargo, en la práctica, se traduce en una gestión pasiva e inerte.

El contraste entre el discurso virtual y la realidad ha quedado evidenciado en la gestión del diputado Jhonn Valqui. Mientras en redes sociales exige firmeza a las autoridades locales frente a los devastadores incendios forestales que consumen pastizales y bosques en la región, en el momento más crítico e imperativo de la emergencia prefirió integrar la comitiva parlamentaria que viajó a China durante la semana de representación. Pertenecer a la cámara donde reside la iniciativa legislativa territorial exige presencia en el terreno y normatividad de prevención o remediación, no giras internacionales mientras la región arde.

Por su parte, la diputada Kim Muñoz acumula semanas de representación donde sus informes retratan la crudeza de Oxapampa, puestos de salud destruidos, plagas y deficiencias eléctricas, pero sus acciones no van más allá de remitir oficios solicitando «informes» burocráticos. A 100 días, recopilar quejas sin proponer leyes territoriales equivale a mantenerse como una espectadora del desastre.

El Senado y Percy Osorio Palpan: El peso de la presidencia de la Comisión de Contraloría en el territorio

En el diseño bicameral, el rol de la cámara alta difiere sustancialmente de la labor de los diputados. Lejos de la iniciativa legislativa de distrito, el senador por Pasco, Percy Osorio Palpan, canaliza su labor desde la presidencia de la Comisión de Asuntos de Gestión del Estado y Contraloría del Senado.

A través de esta atribución, el senador Osorio ha enfocado sus semanas de representación (agosto y setiembre de 2026) en un despliegue intenso de fiscalización inopinada. Respaldado por su comisión y equipos de control, ha inspeccionado obras emblemáticas largamente paralizadas o cuestionadas en la región, como el Componente II del proyecto de agua de Cerro de Pasco, el Hospital Regional de Oxapampa, el Hospital Román Egoavil Pando en Villa Rica, defensas ribereñas y trochas, transformando sus hallazgos en denuncias penales directas contra funcionarios y autoridades locales.

No obstante, el reto de un parlamentario que preside una comisión clave de control radica en trascender la denuncia punitiva:

  1. Fiscalización con sustento funcional: Las inspecciones de Osorio cuentan con un rigor técnico respaldado por su investidura y la Contraloría, lo que visibiliza la corrupción sistémica en las obras públicas pasqueñas.
  2. El puente pendiente con el Ejecutivo: Si bien la vía penal es indispensable, la región exige que el peso político de presidir la Comisión de Contraloría sirva también para articular mesas de alto nivel en Lima que destraben presupuestos de emergencia, eviten la paralización total de los hospitales y respondan a crisis transversales como los desastres ambientales. La fiscalización es el punto de partida, pero el objetivo supremo debe ser la culminación de las obras para los ciudadanos.

Un balance regional que reclama liderazgo

El contraste con gestiones parlamentarias anteriores resulta ineludible. En periodos pasados, los representantes de la región lograban promulgar leyes para el financiamiento de carreteras clave, sesiones descentralizadas de comisiones y la creación de comisiones investigadoras sobre metales pesados en la sangre.

A 100 días del reinicio del sistema bicameral, Pasco se encuentra atrapado en un abismo institucional: por un lado, dos diputados oficialistas sin iniciativa legislativa propia y ausentes en los momentos de mayor catástrofe ambiental; por el otro, un senador fiscalizador, activo, volcado a la denuncia penal de obra pública, la cual aplaudimos, pero que también debería darle esa misma hiperactividad fiscalizadora a sus otras funciones de control político para garantizar el equilibrio de poderes. Pasco no necesita diputados viajeros ni senadores de trámite fiscalizador; necesita una representación parlamentaria coordinada que entienda el peso de su mandato y devuelva la dignidad a la política regional.

¿Qué te pareció esta noticia?