Semana de representación en Pasco: más fiscalización documentada, compromisos pendientes y un informe que no aparece
Los reportes de septiembre muestran una evolución en el trabajo de la diputada Kim Muñoz y una mayor profundización técnica del senador Percy Osorio. El diputado Jhonn Valqui aún no registra públicamente su segundo informe, algo que ya se está haciendo habitual. Mientras tanto, una semana de representación puede movilizar al menos S/ 6.000 por despacho, según los montos administrativos documentados para el periodo anterior, sin incluir pasajes.
Los reportes de septiembre muestran una evolución en el trabajo de la diputada Kim Muñoz y una mayor profundización técnica del senador Percy Osorio. El diputado Jhonn Valqui aún no registra públicamente su segundo informe, algo que ya se está haciendo habitual. Mientras tanto, una semana de representación puede movilizar al menos S/ 6.000 por despacho, según los montos administrativos documentados para el periodo anterior, sin incluir pasajes.
La segunda evaluación de la representación parlamentaria
La semana de representación del 21 al 25 de septiembre dejó un panorama distinto al observado durante agosto entre los tres parlamentarios elegidos por Pasco. Dos presentaron documentos que permiten conocer sus actividades, las necesidades identificadas y algunas gestiones emprendidas. El tercero mantiene pendiente la publicación de su segundo informe en la plataforma oficial del Congreso.
La revisión realizada por Pasco4380 comprende los informes de la diputada Kim Muñoz Yurivilca y del senador Percy Osorio Palpán, además de la información disponible en el portal parlamentario del diputado Jhonn Brayam Valqui Ordóñez.
El análisis no se limita a contar reuniones, visitas o fotografías. Examina la información técnica presentada, las acciones posteriores a las visitas, la posibilidad de verificar los compromisos y la transparencia de los documentos publicados.
La evaluación constituye una segunda entrega del seguimiento iniciado por este medio el 15 de septiembre, cuando se advirtieron diferencias entre el trabajo de los tres representantes.
Kim Muñoz: de las reuniones protocolares a las gestiones documentadas
La diputada Kim Muñoz presentó un informe de 33 páginas correspondiente a sus actividades del 21 al 25 de septiembre, que comprende 23 actividades territoriales.
Su recorrido incluyó localidades de Oxapampa, Constitución, Palcazú y Pozuzo, donde recogió demandas relacionadas con servicios de salud, educación, infraestructura vial y necesidades de las comunidades.
A diferencia de su primer reporte, predominantemente descriptivo, el segundo documento incorpora una sección de acciones emprendidas, en la que se consignan comunicaciones dirigidas a instituciones públicas.
Entre las gestiones figuran asuntos relacionados con el servicio eléctrico, necesidades educativas, infraestructura vial y proyectos pendientes en diferentes localidades.
El informe incluye actuaciones dirigidas a Electrocentro, instancias educativas, el Gobierno Regional de Pasco y el Ministerio de Transportes y Comunicaciones.
También aborda las carreteras PA-109 y PA-114, los puentes Delfín y San Antonio de Chinizo, así como necesidades de instituciones educativas y proyectos en Constitución.
El cambio es relevante: la diputada ya no se limita a registrar encuentros con autoridades y pobladores, sino que incorpora gestiones administrativas vinculadas con las demandas recibidas.
Sin embargo, existe una diferencia entre remitir una comunicación y conseguir que la institución destinataria adopte una medida concreta.
El informe permite identificar iniciativas de seguimiento, pero todavía no acredita que las entidades requeridas hayan resuelto los problemas expuestos. Algo que deberá verificarse durante las próximas semanas.
Percy Osorio: cifras de inversión y observaciones sobre obras públicas
El senador Percy Osorio presentó un informe de 31 páginas que registra 18 actividades programadas, una de ellas suspendida.
El documento contiene horarios, objetivos de las visitas, desarrollo de reuniones, compromisos y recomendaciones.
Su principal fortaleza es la incorporación de información técnica sobre proyectos públicos.
Uno de los casos examinados corresponde a la represa Chanchos, identificada con el Código Único de Inversión (CUI) 2121590.
El reporte consigna un presupuesto de aproximadamente S/ 29,44 millones, un devengado de S/ 21,47 millones, un avance físico de 37 % y un avance financiero de 72,9 %.
La diferencia entre ambos indicadores alcanza 35,9 puntos porcentuales.
Esta brecha merece una explicación técnica de la entidad ejecutora. Sin embargo, no demuestra por sí sola la existencia de corrupción, sobrevaloración o perjuicio económico, pues los avances físicos y financieros responden a criterios de medición diferentes.
Otro proyecto observado es el terminal terrestre, identificado con el CUI 2116853.
Según el informe parlamentario, su costo pasó de superar los S/ 12 millones a superar los S/ 50 millones.
El incremento exige conocer las modificaciones presupuestales, los expedientes técnicos y las razones que explican la evolución de la inversión.
El senador también abordó un proyecto de saneamiento que, de acuerdo con su reporte, registraba apenas 3 % de avance físico, además de riesgos asociados con zanjas abiertas.
En el documento se mencionan visitas con participación de personal de la Contraloría y la presentación de tres denuncias penales.
Estas últimas constituyen afirmaciones contenidas en el reporte parlamentario. Su presentación efectiva, contenido y estado procesal requieren corroboración mediante los cargos correspondientes que debería mostrarlo en Anexos.
La participación de personal de la Contraloría en una visita tampoco equivale automáticamente a la emisión de un informe oficial de control.
El valor del documento radica en que proporciona cifras, identifica proyectos y plantea observaciones que pueden ser contrastadas con las entidades responsables.
Su principal limitación continúa siendo la falta de evidencia suficiente sobre los resultados posteriores de las gestiones descritas.
Jhonn Valqui: la publicación pendiente limita la evaluación ciudadana
La situación del diputado Jhonn Brayam Valqui Ordóñez es distinta y preocupa.
Al momento de esta revisión, su segundo informe de representación, correspondiente a septiembre, no figuraba publicado en el apartado respectivo de su ficha parlamentaria.
Su reporte anterior, correspondiente a agosto, recién apareció en la plataforma el 16 de septiembre.
La falta de publicación a tiempo de sus informes impide conocer, a través de esa fuente oficial, las actividades desarrolladas durante la semana de representación.
Lo que establece una limitación objetiva para la transparencia y el control ciudadano: mientras sus colegas cuentan con documentos públicos que pueden ser examinados, el segundo reporte de Valqui todavía no está disponible para una evaluación equivalente.
El diputado debe entender que la responsabilidad de informar oportunamente a la ciudadanía que lo eligió, es una muestra de responsabilidad y empatía con Pasco y eso comprende tanto al despacho parlamentario como a los mecanismos institucionales encargados de registrar y publicar los documentos.
¿Cuánto cuesta una semana de representación?
El trabajo territorial de diputados y senadores no se financia necesariamente con recursos personales.
El Congreso contempla asignaciones económicas para los parlamentarios y puede cubrir los pasajes y viáticos del personal autorizado que los acompaña.
Según la Cartilla de Información Administrativa 2021-2026 del Congreso, el régimen anterior establecía una asignación neta de S/ 2.800 por parlamentario durante la semana de representación.
Adicionalmente, contemplaba pasajes y viáticos para dos trabajadores de confianza, con una asignación de S/ 320 diarios por persona.
En una semana de cinco días, los viáticos de ambos acompañantes sumaban S/ 3.200.
Así, el costo referencial de movilizar un despacho parlamentario durante cinco días alcanzaba S/ 6.000, sin incluir pasajes, bajo las condiciones económicas documentadas para el Congreso anterior.
| Concepto | Monto referencial |
| Asignación neta del parlamentario | S/ 2.800 |
| Viáticos de un acompañante durante cinco días | S/ 1.600 |
| Viáticos de un segundo acompañante durante cinco días | S/ 1.600 |
| Total, estimado por despacho | S/ 6.000 |
| Pasajes y otros gastos autorizados | No incluidos |
La cifra es ilustrativa y representa un desembolso individual al parlamentario y su equipo de trabajo.
Si sumamos lo que reciben los tres representantes de Pasco, equivaldría a S/ 18.000 por una semana, más los gastos de transporte que correspondan.
La cifra permite dimensionar los recursos públicos involucrados, por lo tanto, es menester del ciudadano tener toda la información precisa sobre las actividades que realiza cada parlamentario en cada viaje de representación.
Además, su desempeño territorial debe examinarse considerando la calidad de la información recogida, las acciones institucionales emprendidas y la manera en que sus hallazgos contribuyen al ejercicio de sus competencias parlamentarias.
En ambos casos, las visitas y reuniones adquieren mayor valor público cuando generan documentos verificables, respuestas institucionales y seguimiento.
La diferencia entre actividad, gestión y resultado
Los informes de septiembre permiten distinguir tres niveles de trabajo parlamentario.
El primero es la actividad, que comprende reuniones, visitas, recorridos y recepción de demandas.
El segundo es la gestión, que incluye oficios, solicitudes de información, comunicaciones y acciones ante las entidades competentes.
El tercero es el resultado verificable, que aparece cuando existe una respuesta institucional, una medida correctiva, un compromiso formalmente asumido o un avance documentado.
En esta segunda evaluación, Muñoz y Osorio muestran actividades y gestiones identificables.
No obstante, los documentos examinados todavía no permiten establecer, de manera general, que las intervenciones hayan producido soluciones concretas a los problemas denunciados por la población.
Esa distinción es fundamental para evitar dos errores: considerar que toda visita carece de utilidad o presentar cualquier oficio remitido como si constituyera un problema resuelto.
El verdadero desafío: que los compromisos no terminen en el papel
La comparación de septiembre revela avances respecto del primer mes de representación.
Kim Muñoz incorpora documentación sobre gestiones posteriores a sus visitas. Percy Osorio mantiene un enfoque de fiscalización apoyado en indicadores de inversión pública. Jhonn Valqui continúa sin ofrecer, información suficiente sobre sus viajes de representación para realizar una evaluación equivalente.
Sin embargo, el principal desafío es común a los tres.
Los ciudadanos necesitan conocer no solamente qué lugares visitaron sus representantes, sino qué ocurrió después con las demandas recogidas.
Una carretera inconclusa, un proyecto de saneamiento paralizado o una institución educativa con deficiencias no mejoran automáticamente porque un parlamentario haya constatado el problema.
La representación adquiere mayor relevancia cuando esa constatación se transforma en una intervención institucional documentada y cuando sus resultados pueden ser conocidos por la población.
Los recursos públicos destinados a financiar estos desplazamientos hacen legítima esa exigencia de información.
La semana de representación no debe medirse únicamente por la cantidad de actividades realizadas, sino también por la calidad de las gestiones, su seguimiento y los resultados que puedan acreditarse.
Seguiremos evaluando…
