La sombra del Liceo Naval alcanza al interior del país: Pasco registra un alarmante subregistro de violencia escolar en el portal SíseVe
Mientras el caso del colegio Almirante Guise conmociona al país y reabre el debate sobre la disciplina, las estadísticas de la plataforma del Minedu revelan que en las zonas rurales y mineras de Pasco la violencia física, psicológica y sexual persiste entre el silencio institucional y la falta de denuncias de las familias.
Mientras el caso del colegio Almirante Guise conmociona al país y reabre el debate sobre la disciplina, las estadísticas de la plataforma del Minedu revelan que en las zonas rurales y mineras de Pasco la violencia física, psicológica y sexual persiste entre el silencio institucional y la falta de denuncias de las familias.
La grave agresión ocurrida en el bus del Liceo Naval Almirante Guise no es un hecho aislado ni exclusivo de la capital. Es el síntoma visible de un sistema de convivencia escolar en crisis que se extiende hacia el interior del país, donde el miedo, la distancia geográfica y la normalización del castigo ocultan una realidad aún más compleja.
De acuerdo con la plataforma oficial SíseVe del Ministerio de Educación (Minedu), sistema gratuito y confidencial diseñado para canalizar reportes de violencia física, psicológica, verbal o discriminación, la región Pasco acumula un registro preocupante de casos que, lejos de disminuir, exponen la vulnerabilidad de miles de estudiantes en las provincias de Pasco, Daniel Alcides Carrión y Oxapampa.

El espejo de Pasco: Entre el subregistro y la impunidad
A nivel nacional, el portal SíseVe registra miles de alertas anuales de violencia en aulas, de las cuales cerca del 17 % corresponden a agresiones de tipo sexual y un 44 % aún permanecen sin un cierre definitivo. En el departamento de Pasco, los reportes revelan una dinámica crítica:
- Tipología dominante: La violencia física y el acoso verbal concentran la mayoría de los reportes en la región, seguidos por un porcentaje crítico de agresiones psicológicas y tocamientos indebidos en el ámbito escolar.

- El agresor en casa: A diferencia de la percepción común de que el peligro proviene solo entre pares, una fracción significativa de los expedientes involucra a personal de la propia institución educativa (docentes y administrativos), lo que paraliza a las víctimas al momento de denunciar.

- Brecha rural y falta de conectividad: La cifra oficial de Pasco refleja un marcado subregistro. En las comunidades andinas y zonas de selva alta, el desconocimiento de la herramienta digital SíseVe, sumado a la falta de conectividad y al temor a represalias, impide que los padres de familia y docentes visibilicen los atropellos que ocurren dentro y fuera de las aulas.
Minedu frente al reto de la convivencia
Los recientes anuncios del Ejecutivo para reestructurar la normativa de convivencia escolar y evaluar medidas punitivas ponen en evidencia que los mecanismos actuales han resultado insuficientes. Las Unidades de Gestión Educativa Local (UGEL) en Pasco enfrentan el reto no solo de monitorear la plataforma, sino de garantizar que el protocolo de atención no quede estancado en la burocracia administrativa mientras el agresor convive con la víctima en la misma aula.
El portal SíseVe fue concebido para romper el silencio. Sin embargo, sin un acompañamiento psicológico real en las escuelas altoandinas y sin directores que asuman la autoridad sin encubrimiento, el mapa de la violencia seguirá pintando a Pasco como una zona donde la impunidad se disfraza de rutina.