Exportaciones mineras crecen 55%, mientras Pasco mantiene una pobreza de 36,4%
Las exportaciones mineras del Perú aumentaron 55% hasta agosto de 2026. Mientras Pasco registra mayores transferencias por canon y regalías, el 36,4% de su población continúa en situación de pobreza.
La minería peruana alcanzó ventas al exterior por US$ 57.492 millones entre enero y agosto de 2026. En Pasco, una de las principales regiones productoras de minerales, las transferencias por canon y otros conceptos mineros también aumentaron, pero más de un tercio de la población continúa en situación de pobreza.
La minería peruana atraviesa uno de sus mejores momentos en términos de exportaciones. Entre enero y agosto de 2026, las ventas de minerales al exterior alcanzaron los US$ 57.492 millones, un crecimiento de 55% frente a los US$ 37.081 millones registrados durante el mismo periodo del año anterior, según informó la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE).
El cobre y el oro fueron los principales protagonistas de este resultado. Las exportaciones de cobre sumaron US$ 26.513 millones, mientras que las de oro alcanzaron los US$ 21.631 millones. Ambos minerales concentraron el 83,7% del valor exportado por el sector.
El crecimiento responde tanto a mejores precios internacionales como a mayores volúmenes comercializados. Sin embargo, detrás de estas cifras favorables para la economía nacional aparece una realidad que merece atención: las dificultades para convertir la riqueza minera en mejores condiciones de vida para la población de las regiones productoras.
Pasco recibe más recursos, pero la pobreza persiste
Pasco es un ejemplo de ese contraste. La región mantiene una participación importante en la producción nacional de plomo, zinc y plata, minerales que durante décadas han sostenido buena parte de su actividad económica.
De acuerdo con información del Ministerio de Energía y Minas, procesada por el portal especializado Minería en Cifras Perú, las transferencias generadas por la actividad minera hacia Pasco alcanzaron aproximadamente S/ 338 millones al corte de agosto de 2026, considerando canon, regalías y derechos de vigencia.
La cifra evidencia un incremento importante de recursos vinculados a la minería y abre una discusión sobre la capacidad de las autoridades para convertir esas transferencias en inversiones que respondan a las necesidades de la población.
El contraste es todavía más significativo al revisar los indicadores sociales. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la pobreza monetaria afectó al 36,4% de la población de Pasco durante 2025, una de las tasas más elevadas del país.
Esto significa que más de uno de cada tres habitantes de la región no contó con recursos suficientes para cubrir una canasta básica de bienes y servicios, pese a vivir en un territorio con una larga trayectoria minera.
Una región que produce minerales y enfrenta brechas sociales
Entre enero y julio de 2026, Pasco produjo aproximadamente 51.600 toneladas métricas finas de plomo, equivalentes al 31,2% de la producción nacional. También registró alrededor de 92.700 toneladas métricas finas de zinc y 294 toneladas finas de plata.
Estos resultados confirman la importancia de la región dentro de la actividad minera peruana. No obstante, su peso productivo no se traduce automáticamente en bienestar para todos sus habitantes.
El desarrollo de las zonas mineras depende de varios factores: empleo de calidad, inversión privada, recaudación tributaria, distribución de recursos públicos y, especialmente, capacidad de gestión de las instituciones encargadas de ejecutar obras y servicios.
Tampoco debe confundirse el valor de las exportaciones con las ganancias de las empresas o con los ingresos que recibe directamente el Estado. El canon minero depende principalmente del impuesto a la renta pagado por las empresas mineras y su distribución responde a reglas y plazos específicos.
El desafío también está en los gobiernos regionales y municipales
El incremento de las transferencias mineras coloca una responsabilidad importante sobre el Gobierno Regional de Pasco y las municipalidades provinciales y distritales beneficiarias.
La discusión ya no puede limitarse únicamente a cuánto dinero recibe cada entidad. También es necesario conocer qué porcentaje de esos recursos se ejecuta, qué proyectos se financian, cuáles permanecen paralizados y qué mejoras concretas generan para la población.
Una transferencia presupuestal elevada no garantiza por sí sola mejores carreteras, establecimientos de salud, colegios o sistemas de agua potable. Para ello se requieren proyectos bien formulados, expedientes técnicos adecuados, contrataciones transparentes y capacidad para ejecutar las inversiones.
Del mismo modo, las compañías mineras enfrentan el desafío de fortalecer sus aportes al desarrollo territorial, más allá de sus obligaciones tributarias y de los compromisos establecidos con las comunidades de su entorno.
La bonanza minera y sus resultados
El crecimiento de las exportaciones confirma la importancia estratégica de la minería para la economía peruana. De acuerdo con la SNMPE, el sector representó el 74,3% del valor de todas las exportaciones nacionales entre enero y agosto de 2026.
Para Pasco, el desafío consiste en aprovechar mejor los recursos y oportunidades que genera esta actividad, particularmente en una región donde la pobreza continúa afectando a una proporción considerable de sus habitantes.
La bonanza exportadora es una buena noticia para el país. Pero en territorios como Pasco, donde los minerales se extraen desde hace generaciones, el verdadero indicador de progreso no puede ser únicamente cuánto se vende al exterior, sino cuánto mejoran las condiciones de vida de quienes habitan esas zonas.