Pasco

Estados Unidos apuesta por recuperar minerales de los relaves de Quiulacocha en Cerro de Pasco

Estados Unidos respalda el proyecto de reprocesamiento de 70 millones de toneladas de relaves de Quiulacocha. La empresa promotora aseguró derechos sobre el depósito, aunque la recuperación ambiental aún depende de estudios, permisos e inversiones.

22/10/2026 4 min de lectura
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La Embajada estadounidense destacó su respaldo al proyecto que busca aprovechar cerca de 70 millones de toneladas de residuos mineros. La iniciativa cuenta con financiamiento para estudios y acaba de asegurar derechos sobre la totalidad de los relaves, aunque todavía debe superar evaluaciones ambientales y obtener autorizaciones para operar.

Los enormes depósitos de relaves que durante décadas han formado parte del paisaje y de los problemas ambientales de Cerro de Pasco han despertado el interés del Gobierno de Estados Unidos. A través de su Embajada en Perú, el país norteamericano destacó su participación en el proyecto de reprocesamiento de los residuos mineros de Quiulacocha, una iniciativa que busca recuperar minerales aprovechables y contribuir a la remediación de una zona históricamente afectada por la actividad minera.

El anuncio llega en un momento importante para el proyecto. El pasado 20 de octubre, la empresa canadiense Cerro de Pasco Resources suscribió contratos definitivos con la estatal Activos Mineros (AMSAC), mediante los cuales consolidó los derechos sobre la totalidad de los relaves de Quiulacocha y obtuvo el usufructo de aproximadamente 123 hectáreas por un plazo máximo de 30 años.

La operación implicó un desembolso inicial de 6,65 millones de dólares, además de pagos anuales y regalías vinculadas al futuro aprovechamiento económico de los residuos.

Estados Unidos financia estudios y evalúa una inversión mayor

El respaldo estadounidense se realiza mediante la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC), que en marzo de este año suscribió un acuerdo para proporcionar hasta 5 millones de dólares destinados a estudios de factibilidad, ingeniería y evaluaciones ambientales y sociales.

El convenio también contempla la posibilidad de un préstamo de hasta 300 millones de dólares para financiar la construcción del proyecto. Sin embargo, este monto todavía no ha sido aprobado y dependerá de los resultados técnicos, las evaluaciones financieras y las autorizaciones correspondientes.

El interés estadounidense no responde únicamente a razones ambientales. Los relaves de Quiulacocha contienen zinc, plomo y plata, además de presentar potencial para recuperar galio, un mineral estratégico utilizado en semiconductores, sistemas electrónicos y tecnologías avanzadas.

Para Estados Unidos, desarrollar nuevas fuentes de minerales críticos también representa una oportunidad para reducir su dependencia de cadenas de suministro dominadas por China.

Un depósito de 70 millones de toneladas

Quiulacocha concentra aproximadamente 70 millones de toneladas de residuos provenientes de más de un siglo de actividad minera en Cerro de Pasco.

Durante décadas, este depósito ha representado uno de los mayores desafíos ambientales de la región. La posibilidad de recuperar minerales mediante nuevas tecnologías abre una alternativa para intervenir sobre estos residuos, aunque los beneficios ambientales dependerán de cómo se ejecute el proyecto y del tratamiento que reciban los materiales restantes.

La empresa promotora sostiene que el reprocesamiento permitirá recuperar metales de valor comercial y reducir progresivamente parte de los pasivos asociados al depósito.

Por su parte, AMSAC estima que el proyecto podría generar beneficios económicos y ahorros superiores a los 1.000 millones de soles. Se trata, sin embargo, de una proyección que dependerá del desarrollo efectivo de la iniciativa.

Los beneficios para Pasco todavía están por demostrarse

Los contratos recientemente suscritos también contemplan compromisos sociales. Entre ellos figura un fideicomiso con un aporte inicial previsto de 1,04 millones de dólares y contribuciones anuales de 260.000 dólares durante la etapa operativa.

Estos recursos constituyen una oportunidad para generar beneficios en el entorno del proyecto, pero su utilización y los mecanismos de participación y vigilancia social deberán ser transparentes.

Pese a los avances, Quiulacocha todavía se encuentra en una etapa preoperacional. La empresa deberá completar sus estudios técnicos, presentar el instrumento ambiental correspondiente y obtener las autorizaciones mineras antes de iniciar el procesamiento industrial de los relaves.

La participación estadounidense y los nuevos contratos representan avances concretos para una iniciativa de gran escala. Sin embargo, la recuperación ambiental de Quiulacocha no puede darse por conseguida.

Para Cerro de Pasco, que durante generaciones ha convivido con las consecuencias de la actividad minera, el verdadero resultado se medirá no solo por los minerales que puedan recuperarse, sino también por la reducción comprobable de los riesgos ambientales y los beneficios que finalmente lleguen a la población.

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