Cerro de Pasco Resources proyecta iniciar operaciones en Quiulacocha hacia 2030 tras asumir la totalidad de los relaves
Cerro de Pasco Resources prevé iniciar el reaprovechamiento de los relaves de Quiulacocha hacia 2030. Su gerente, Manuel Rodríguez Mariátegui, explicó los pagos, estudios pendientes y beneficios proyectados.
Manuel Rodríguez Mariátegui, gerente de la empresa, presentó los alcances del contrato suscrito con Activos Mineros. La compañía pagó US$ 6,65 millones y deberá realizar estudios técnicos y ambientales antes de iniciar el reaprovechamiento.
Cerro de Pasco Resources proyecta iniciar las operaciones de reaprovechamiento de los relaves de Quiulacocha hacia el año 2030. Así lo adelantó su gerente, Manuel Rodríguez Mariátegui, durante una conferencia de prensa realizada este miércoles 21 de octubre en Cerro de Pasco, donde presentó los alcances del contrato recientemente suscrito con la empresa estatal Activos Mineros (AMSAC).
La compañía canadiense acaba de consolidar sus derechos sobre la totalidad del depósito de relaves de Quiulacocha. Hasta hace unos días solo contaba con los derechos correspondientes a su concesión El Metalurgista, pero ahora podrá desarrollar un proyecto que abarque el conjunto de estos residuos mineros acumulados durante décadas.
El acuerdo fue formalizado el 20 de octubre, luego de que AMSAC adjudicara la buena pro de la subasta pública el pasado 12 de octubre. La operación contempla un pago inicial de US$ 6,65 millones, además de una contraprestación anual de US$ 1,435 millones por el usufructo de los terrenos, con un plazo máximo de 30 años.
Rodríguez Mariátegui explicó que la firma del contrato representa apenas una etapa del proyecto. Ahora corresponde continuar con los estudios geológicos, metalúrgicos, de infraestructura y ambientales para determinar la viabilidad de una futura planta de procesamiento.
Consultado sobre cuándo comenzarían las operaciones, respondió que probablemente dentro de cuatro años, es decir, hacia 2030. Sin embargo, dejó claro que el plazo dependerá de los resultados del estudio de factibilidad y de las autorizaciones correspondientes.
El gerente también reconoció la desconfianza que existe hacia la actividad minera en Cerro de Pasco y aseguró que la empresa busca recuperar esa confianza mediante el cumplimiento de sus compromisos.
Uno de los aspectos centrales del proyecto será la recuperación de minerales contenidos en los relaves. Según explicó, los estudios realizados en la zona norte han identificado principalmente zinc, plata, plomo y elementos como galio e indio. En la zona sur, donde se desarrolla una segunda campaña de investigación, se evalúa la posible presencia de cobre y plata.
El galio y el indio despiertan especial interés por su utilización en tecnologías avanzadas, electrónica y otras industrias estratégicas. Rodríguez Mariátegui mencionó que existe interés internacional en este tipo de recursos y que la empresa cuenta con alternativas de financiamiento vinculadas a Estados Unidos, aunque no precisó montos definitivos durante la conferencia.
Respecto al impacto ambiental, sostuvo que el objetivo es aprovechar económicamente los residuos y contribuir a remediar el daño acumulado por la actividad minera histórica. Señaló que se vienen desarrollando estudios hidrogeológicos y evaluaciones de agua, aire y condiciones del subsuelo.
No obstante, la recuperación ambiental todavía deberá sustentarse en estudios técnicos, un Estudio de Impacto Ambiental detallado y los permisos que correspondan. La firma del contrato no constituye autorización para iniciar el procesamiento de los relaves.
El acuerdo también contempla un fideicomiso social destinado a financiar proyectos en las poblaciones del área de influencia. Según el comunicado corporativo, la empresa aportará US$ 520 mil al constituirse el fideicomiso y otros US$ 520 mil después de la aprobación ambiental, además de US$ 260 mil anuales durante la etapa operativa.
Rodríguez Mariátegui indicó que la compañía mantiene acuerdos con la comunidad de Quiulacocha y aseguró que sus obligaciones económicas anteriores han sido cumplidas puntualmente.
Durante la conferencia también aclaró que el desmonte de Excélsior no forma parte de la adjudicación. Ese depósito corresponde a otro proceso y continúa bajo responsabilidad de AMSAC.
Sobre los beneficios para Cerro de Pasco, el representante empresarial señaló que la futura construcción de una planta de beneficio podría dinamizar la economía local mediante empleos, servicios y contratación de proveedores. Sin embargo, todavía no se han definido públicamente las cifras de puestos de trabajo ni el monto total de inversión para su construcción.
Con esta adjudicación, Cerro de Pasco Resources obtiene los derechos necesarios sobre los relaves para avanzar en el desarrollo del proyecto. La etapa que sigue será determinante para establecer cuánto mineral puede recuperarse, qué inversión demandará su procesamiento y cuáles serán los resultados ambientales y económicos esperados.
Para Cerro de Pasco, donde los pasivos ambientales mineros llevan décadas acumulándose, el reto será que el reaprovechamiento se traduzca en una recuperación ambiental comprobable y beneficios concretos para las poblaciones cercanas.