Pasco

A los 75 años, don Orlando demuestra que nunca es tarde para cumplir un sueño

Después de una larga trayectoria en el servicio público, un exregidor de Pasco encontró en las aulas universitarias la oportunidad de alcanzar una meta personal que había esperado durante décadas.

13/10/2026 2 min de lectura
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Hay sueños que tardan años en cumplirse, pero que nunca se abandonan. Don Orlando Juan Mejico León acaba de demostrarlo. A sus 75 años, recibió su diploma de bachiller de la Universidad Nacional Daniel Alcides Carrión (Undac), después de cinco años de estudios, esfuerzo y perseverancia.

No fue un camino corto. Mientras muchos a su edad disfrutan de la jubilación, don Orlando decidió volver a las aulas, compartir clases con estudiantes mucho más jóvenes y asumir el desafío de completar una carrera universitaria. Hoy, ese esfuerzo tiene una recompensa que seguramente va mucho más allá de un diploma.

Nacido el 6 de mayo de 1950 en Masma, provincia de Jauja, región Junín, don Orlando tiene una larga trayectoria en el servicio público. Fue regidor de la Municipalidad Provincial de Pasco entre 1986 y 1989, durante la gestión del alcalde Raúl Soto Callufe. También trabajó en el Gobierno Regional de Pasco, la Diresa y diversas municipalidades de Lima y Huancavelica.

Pero todavía tenía una meta pendiente: culminar su formación universitaria.

Tras cinco años de estudios en la Facultad de Ciencias Económicas y Contables de la Undac, finalmente recibió el reconocimiento académico que tanto esperaba.

Emocionado, dedicó este logro a su familia, que lo acompañó y alentó durante el camino. También dejó un mensaje a los jóvenes: estudiar, esforzarse y prepararse, porque la experiencia es importante, pero la formación académica también abre puertas.

El rector de la Undac, Ángel Claudio Núñez Meza, y el vicerrector académico, Guillermo Gamarra Astuhuamán, reconocieron su perseverancia y destacaron su historia como ejemplo para las nuevas generaciones.

Don Orlando no solo obtuvo un grado académico. También dejó una lección sencilla y poderosa: los sueños no tienen fecha de vencimiento y nunca es demasiado tarde para empezar o terminar lo que uno se propuso.

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