Cae aprobación presidencial: Desaprobación a Keiko Fujimori trepa al 48% a un mes de asumir el mando
El rechazo a la gestión mandataria se dispara en el sur del país (73%) y en los sectores vulnerables. La ciudadanía da un plazo máximo de un año al Ejecutivo antes de darle un veredicto definitivo.
El rechazo a la gestión mandataria se dispara en el sur del país (73%) y en los sectores vulnerables. La ciudadanía da un plazo máximo de un año al Ejecutivo antes de darle un veredicto definitivo.
La luna de miel entre el Ejecutivo y la ciudadanía duró poco. A un mes de haber asumido la Presidencia de la República, la aprobación a la gestión de Keiko Fujimori sufrió una pronunciada caída, mientras que su desaprobación se disparó a nivel nacional. Según la más reciente encuesta nacional urbano-rural de Ipsos Perú / Bus Express, realizada para Perú 21, el respaldo a la mandataria se situó en 42%, marcando un marcado retroceso frente al 57% registrado en agosto. En paralelo, el rechazo a su labor gubernamental dio un salto de 23 puntos, pasando del 25% al 48% en el mismo periodo.
Brecha regional y social marcada
El estudio —realizado a 1,176 personas entre el 3 y 4 de setiembre— evidencia una profunda división geográfica y socioeconómica en la percepción sobre el gobierno:
- El contraste entre Lima y el interior: Mientras que en Lima Metropolitana la aprobación a la presidenta se mantiene en 53% (con 35% de desaprobación), en el interior del país el panorama se invierte dramáticamente: un 55% desaprueba la gestión frente a un 36% que la respalda.
- El sur, el núcleo del rechazo: En el desglose macroregional, la zona sur del país registra la mayor desaprobación hacia la Jefa de Estado, alcanzando un contundente 73%, en contraste con un moderado 21% de aprobación. El norte muestra cifras más equilibradas con un 40% de respaldo y 48% de rechazo.
- Fractura por nivel socioeconómico: La mandataria mantiene un piso sólido en los sectores de mayor ingreso (NSE A con 59% y B con 54% de aprobación). Sin embargo, la brecha se ensancha negativamente hacia la base de la pirámide: el 58% del sector E y el 52% del sector D desaprueban de forma tajante su desempeño.
Un Poder Legislativo en la cuerda floja
El descontento popular no alcanza únicamente al Poder Ejecutivo. Las instituciones del Parlamento bicameral continúan arrastrando elevados niveles de desaprobación ciudadana:
- Cámaras legislativas: La gestión de la Cámara de Senadores cosecha un 49% de rechazo frente a solo un 26% de respaldo. Por su parte, la Cámara de Diputados registra un 50% de desaprobación y una aprobación de 24%.
- Cuestionamiento a titulares: Las mesas directivas de ambas cámaras sufrieron desgastes drásticos entre agosto y setiembre. La aprobación de Miki Torres como presidente del Senado cayó del 44% al 22% (con 45% de desaprobación), mientras que la de Óscar Reto al frente de la Cámara de Diputados se redujo del 45% al 22% (con 43% de rechazo).
Gabinete ministerial sin luna de miel
Ninguno de los integrantes del Gabinete Ministerial logra superar el 35% de aprobación popular. Entre las carteras más observadas:
- Eje Político y Seguridad: El presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, registra un 52% de desaprobación y 27% de aprobación. En tanto, César Astudillo (Interior) y Rafael Belaunde (Defensa) acumulan rechazos del 50% y 48%, respectivamente.
- Cancillería y Economía: El canciller Carlos Espá se ubica como el ministro de mayor respaldo de la lista con un modesto 31% (frente a 44% de rechazo), seguido por el titular de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, con 29% de aprobación y 41% de desaprobación.
- Educación y Salud: Las carteras sociales muestran balances preocupantes: José Antonio Chang (Educación) alcanza un 43% de rechazo, mientras que Luis Dyer (Salud) registra un 42% de desaprobación.
La paciencia del electorado tiene fecha de caducidad
A pesar del acelerado desgaste de las autoridades en el primer mes de gestión, la ciudadanía aún mantiene una margen temporal de evaluación. Un 44% de los encuestados afirma que le dará al Ejecutivo un plazo de entre 6 meses y 1 año antes de emitir un juicio definitivo sobre su administración, mientras que un 24% señala que esperará menos de 6 meses. Solo un 20% extendería el plazo entre 1 y 2 años.